Como ya sabes, nuestra empresa está especializada en los trabajos de carpintería metálica en Toledo. Diseñamos y fabricamos desde unas simples barandillas hasta unas complejas estructuras metálicas. El resultado que ofrecen estos elementos es muy bueno, gracias a la resistencia que tiene el material (que permanece en perfectas condiciones durante muchos años).

Precisamente eso ha hecho que el acero sea uno de los materiales más usados desde hace muchos siglos. De hecho, nos tenemos que remontar a la Edad Media para encontrar registros fiables de la templabilidad del hierro, la materia que da origen al acero al mezclarla con una cantidad de carbono (entre el 0’03 y el 2’14%).

Durante esos siglos el método para la fabricación del acero se basaba en la obtención de hierro dulce en el horno, con un carbón vegetal y tiro de aire, y la posterior expulsión de la escoria mediante el martilleo y la carburación del hierro dulce para conseguir cementarlo. Posteriormente, en el siglo XVIII, se empezó a fundir el acero cementado en crisoles de arcilla.

Sería en la segunda mitad del siglo XIX cuando Henry Bessemer desarrolló un método que permitía producir acero en grandes cantidades. Durante los años posteriores fue evolucionando la producción hasta que en 1948 se inventó el proceso del oxígeno básico L-D. Dos años después se inventaría el proceso de colada continua, que se emplea para producir perfiles laminados de acero de sección constante y en grandes cantidades.

En Montajes Arjosan seguimos cuidando en gran medida la producción del material que empleamos para todos nuestros trabajos. Eso da unos resultados que puedes comprobar en nuestro almacén.

Si buscas a unos especialistas en carpintería metálica en Toledo no dudes en llamarnos. Podemos fabricar verjas y rejas para ventanas completamente a medida. Ofrecen un resultado elegante y es una buena medida de seguridad.